EL RATÓN POLÍTICO Y EL LORO
(De la obra: EL GRITO DE LA TIERRA, 2011)
En la penumbra de una biblioteca olvidada, donde el polvo de los siglos cubría los tomos de la historia, un Ratón inquieto se entregaba a un banquete inútil. Había roído pergaminos de leyes y tratados de filosofía, creyendo que la sabiduría entraría en su cuerpo a través de sus dientes. Sin embargo, al sentirse tan vacío como el primer día, decidió buscar la luz en el rincón más alto de la casa: allí donde el Viejo Loro, testigo de mil conversaciones con su sabio dueño, guardaba el silencio de los siglos.
—Loro, amigo mío, busco el secreto del saber —confesó el roedor con cansancio—. He devorado bibliotecas enteras y mi mente sigue en blanco. ¿Qué me falta?
—¿Y para qué fin persigues tal conocimiento? —preguntó el Loro, entornando sus ojos milenarios como quien lee el alma.
—Quiero ser filósofo —respondió el Ratón, bajando la vista.
—¿No será que lo que buscas es ser político? —replicó el ave con una pizca de ironía que cortó el aire.
—Bueno… en verdad, así es —admitió el Ratón, finalmente honesto.
—Entonces te has equivocado de camino —sentenció el Loro—. Si buscas el poder para tu propio brillo, ve con el Zorro: él te adiestrará en el arte de la mentira y en las trampas para escalar al poder. Pero si tu ambición es aún más oscura y cruel todavía, busca al Lobo: él te enseñará la estrategia y táctica para matar de hambre a tu comuna, y si ella protesta, cómo aprisionarla, bombardearla, aniquilarla…
—¡Alto ahí, Loro! —exclamó el Ratón con un destello de nobleza—. Yo aspiro a ser un político de buen corazón. He venido a ti porque convives con el Sabio. Dime: ¿cómo se sirve con justicia?
—Entonces tu alma tiene una semilla distinta —concluyó el Loro, bajando de su percha con respeto—. Si ese es tu anhelo, encamínate hacia la Colmena de las Abejas. Allí aprenderás la política del alma: organización perfecta, su gobierno, su defensa, su trabajo incansable por el bien común y una solidaridad que no conoce el descanso.
—Pero… temo que me puncen con sus aguijones —murmuró el pequeño.
—Solo teme el aguijón quien llega con soberbia. Las abejas son muy buenas si no las ofendes; primero tienes que ganarte su amistad, y de allí aprenderás de su maravilloso mundo. No es tarea fácil… lo valioso cuesta, mi querido Ratón. Gana su confianza con la humildad del que quiere aprender; esa es la llave que abre todas las voluntades.
—¡Lo haré, hermano Loro! —gritó el Ratón, sintiendo que su pequeño pecho se llenaba de un fuego sagrado.
—Entonces ve —sentenció el Loro—. Allí aprenderás de las abejas todas las ciencias, todas las artes, alta filosofía, todo en la práctica; aprenderás estrategias de defensa y a gobernar con sabiduría. Si aplicas su ley, serás un Gobernante Sabio, y tu nombre no será recordado por lo que mandaste, sino por lo que construiste.
Pensamientos:
Gobernar no es el arte del mando frío y el pedestal;
es la noble tarea de servir al bien universal.
Gobernar exige sabiduría, pero, por encima de todo,
un corazón bondadoso; pues en cada acto descansa
el destino y el bienestar de toda una nación.
Primavera, 2026
NMS
Ilustración de MVB


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nicolas masias

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