Los hombres se miraron
El texto presenta un relato fantástico con una fuerte base crítica hacia la propiedad privada, señalándola como el origen de los conflictos globales y la hecatombe nuclear. La obra se estructura en tres momentos clave:
El Sueño Utópico: Tras una guerra nuclear causada por las potencias hegemónicas, los sobrevivientes —y los "Espíritus Celestes"— logran reconstruir una sociedad basada en la justicia, la bondad y la vida comunitaria, libre del concepto de propiedad.
La Realidad Cruda: El relato da un giro trágico cuando el protagonista despierta por un toque de queda. La utopía se desvanece ante la represión militar, donde un joven dirigente obrero es asesinado mientras proclamaba ese nuevo mundo ideal.
Contexto y Vigencia: El autor enmarca el cuento en la oscura realidad de las dictaduras latinoamericanas de los años 70 (como las de Morales Bermúdez, Pinochet o Videla). Finalmente, defiende su relevancia actual en Europa, vinculando el mensaje del cuento con la crisis del sistema financiero y la lucha de los trabajadores contra el poder de los mercados y las multinacionales.
I
La esfera, bañada de gases radioactivos, flotaba en el infinito. Por uno de sus puntos tangenciales, los miserables huyeron en naves siderales.
Quedaron escombros y tristeza sobre la Tierra; llanto ancestral de civilizaciones extinguidas. Sin embargo, la lúcida inteligencia humana sobrevivió al desastre. Lo más cualitativo de la masa lloraba y pensaba en la noche oscura.
Cuando volvió la luz, un sol incandescente purificó las ruinas dejadas por los monstruos infernales. Manos crispadas se buscaron y se unieron. La soledad era inmensa. De pie sobre la superficie terráquea, los millares de sobrevivientes se miraron en las pupilas.
La distancia se volvió relativa. El mundo, más unido. Los continentes casi se tocaban y en todos latía vida humana. Por la vasta experiencia acumulada, el pensamiento se hizo clarividente y más uniforme; facultades dormidas despertaron. El hombre, prolongación del cosmos, tomó conciencia de su dialéctica. Su práctica y su teoría siderales adquirieron sentido moral.
Una voz clamó en el infinito:
—¡Curemos a la Madre Tierra!
Y espíritus celestes respondieron:
—¡Amados, esa tarea también nos pertenece!
Otras voces resonaron:
—¡Analicemos las causas de la degeneración humana!
La gran inteligencia revisó el monumental archivo de las civilizaciones perdidas. Energías del cielo intercambiaron ideas. La labor fue ardua, pero cumplida.
La Magna Asamblea se reunió en orden y júbilo.
Voces cósmicas proclamaron:
—¡LA PROPIEDAD PRIVADA HA SIDO EL PADRE Y LA MADRE DE TODOS LOS MALES!
—¡SÍ! —retumbaron ecos astronómicos.
La Tierra se estremecía en forma permanente.
La Asamblea continuó.
—La propiedad privada fue el pecado original de las civilizaciones. Engendró clases, explotación, guerras, opresión y miseria.
—Incentivó la corrupción, la avaricia y el vicio; volvió al hombre egoísta y sanguinario.
—Al parir la explotación, trajo desigualdad: riqueza y pobreza, y todas las maldades imaginables.
—Y multiplicó enfermedades. Un pueblo oprimido engendra hijos marcados por la desnutrición.
Unánimes acordaron:
“EXTERMINAR EL TUMOR MALIGNO DE LAS ENTRAÑAS DE LA TIERRA.”
II
¿Cómo organizar la humanidad? Fue el siguiente punto.
La voz de la Asamblea declaró:
—¡SERÁ UN SISTEMA COMUNITARIO DE EQUIDAD!
—¡SÍ! —respondieron.
La sapientísima masa contempló la naturaleza: ciencia y belleza en una molécula de agua, en un pétalo de rosa, en el canto de un pájaro, en el corazón de una madre.
En la lontananza sonaba la música del cosmos.
—¡Nos organizaremos como el mundo de las abejas, pero elevado a la enésima potencia!
—¡Sí! En nuestra organización florecerá el hombre integral: físico, psíquico y espiritual.
—Su mente es prodigiosa —dijeron—. Puede forjar genios del mal o del bien. Con la experiencia adquirida, comprenderá que la senda justa es la del bien; conocerá el mal, pero no lo aplicará.
—El hombre ha purgado milenios como diamante en bruto. En la comuna equitativa alcanzará belleza física, intelectual, moral y mística. El hombre es tiempo, espacio y multitud. Su dolor fue el drama de mundos que hoy habitan otras dimensiones de armonía. Allí el hombre conversa con el pájaro y el puma, con el desierto y el mar, con el átomo y el sol.
—Hacia esa forma de vida marchamos.
Y nuevamente, los hombres se miraron en las pupilas cristalinas. Sus compañeras concibieron. Escuché coros de niños asistiendo partos sin dolor. Nacían bebés luminosos, sonrientes.
Entonces un nuevo sol universal alumbró con nueva luz
Y hubo mayor luz en la conciencia humana para forjar la Nueva Sociedad.
III
Una sirena estridente, recordando el toque de queda, interrumpió mi sueño. Era madrugada. En mi lecho, mi compañera y mis hijos dormían. La radio, en voz baja, anunciaba guerra. Los pueblos oprimidos sangraban. El hambre se expandía mientras la opulencia y el vicio crecían como sombras.
Gobiernos corruptos, en complicidad con buitres externos, saqueaban riquezas y reprimían a pueblos que luchaban como hormigas incansables.
A lo lejos se oyeron disparos.
El sol volvió. En las calles había movimiento. El pueblo se preparaba. El enemigo blandía espada filuda y cobarde.
Tras forcejeos porfiados, la multitud colmó la plaza.
Al frente estaban los hombres que forjan el acero. Los vampiros cercaron el lugar con su arsenal. Sedientos.
Un hombre de bronce subió a la tribuna. Su palabra sencilla fue flecha directa al corazón de la bestia. Habló de un mundo nuevo, del mundo de mis sueños.
La multitud se miró… y vibró.
Las bestias prepararon la matanza. Sirenas, fuego, pólvora. Cien balas golpearon el pecho del luchador proletario.
Sus últimas palabras quedaron suspendidas en el aire,
como fuego que no se apaga:
Podrán matar al hombre,
podrán desgarrar su carne,
podrán sembrar su pecho
de plomo y de dolor;
podrán hundirlo en la sangre
y en el polvo.
Pero jamás comprenderán,
que la luz no se fusila,
que la aurora no se encadena.
Podrán caer los cuerpos,
pero no podrán —
¡no podrán jamás!—
sepultar la luz.
Publicado en Piura, verano de 1980.
NMS
Comentario literario
La crítica define la obra como un cuento de visión cósmica que utiliza la ficción apocalíptica para denunciar la propiedad privada como el origen del mal histórico. Su propuesta se resume en tres ejes fundamentales:
Estructura Tripartita: El relato entrelaza tres planos: el mítico (el origen), el utópico (el sueño de una nueva sociedad) y el histórico (la cruda realidad de las dictaduras latinoamericanas).
Contraste Narrativo: La obra transita de la esperanza de un sueño visionario a la vigilia trágica, conectando la fantasía con la represión política real de los años setenta.
Función Ética: Más que un cuento fantástico, la crítica lo posiciona como un espejo moral. El sacrificio del luchador convierte la parábola en un llamado a la resistencia y a la transformación social.


5:11
nicolas masias

2 comentarios:
Nico te felicito y te auguro muchos éxitos e tus obras muy bien plasmadas las historias de nuestro pueblo, los sucesos de nuestra historia y sobre todo el lenguaje que usamos diariamente sencillo
Muchas gracias querido amigo. Poco a poco iré publicando en este medio mis primeras obras, las recientes y las inéditas. Seré fiel a mi estilo: conciso , sencillo y ameno, para que lo entienda todo el mundo. Abrazos.
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