LAS
RANAS FORMAN GOBIERNO
(ANTIFÁBULA)
Las ranas vivían en un completo caos, por lo que decidieron implorar a Dios que les enviara un rey. Dios dejó caer un tronco que se clavó en la charca provocando un gran estruendo. Las ranas, medio sordas del susto, temblaban ante aquel rey caído del cielo; pero, al pasar los días y ver que no se movía, empezaron a acercarse poco a poco. Cuando comprobaron que era totalmente inofensivo, se subieron a su cuerpo sin el menor respeto.
Entonces se enfadaron con su rey y querían implorar a Dios para cambiarlo; pero las ranas más inteligentes levantaron la voz y dijeron que el problema debía resolverse entre ellas.
—Puede que Dios, molesto, nos mande serpientes para exterminarnos —dijo una.
—¡O que deje caer desde el cielo una roca que nos haga polvo! —añadió otra.
—Es mejor que entre todas deliberemos en Asamblea y nombremos a la Rana más inteligente y honesta, junto con un equipo que nos gobierne —propuso la más visionaria.
—Sííííííííí —exclamó la gran mayoría.
En histórica Asamblea, todas se convencieron con razonamientos sencillos de que aquella fórmula era la ideal. Así nació la Democracia Popular entre los animales.
Dicen que los humanos copiaron mal
la Democracia Popular de las Ranas,
pues inventaron una democracia
elitista que favorece a los ricos…
Alcalá de Henares, otoño de 2020.
Cuadernos de NMS.
Ilustración de MVB.