(FÁBULA)
Al Maestro Marcos Ana.
A su eterna memoria.
El Anciano amaba tanto a la humanidad,
que a pesar de su cuerpo adolorido,
no quería morir.
Se aferraba a la vida
para seguir amando.
Sus Amigos y Amigas
le decían:
-¡Vete hermano, ya has cumplido tu misión!
-¿Por qué tanto amor, hermano? Si el hombre
te aprisionó, te vejó, te torturó.
-Te encerró como una fiera por largos años de martirio
en mazmorras nauseabundas porque defendiste
la justicia, el amor y la belleza.
-Los mejores años de tu vida te los robaron
las tinieblas en abismos insondables.
-Te privaron de la luz del arco iris, del color de las
mariposas,
de la fragancia de las flores, del canto del ruiseñor.
-Te negaron el murmullo del río, la inmensidad del mar,
el vuelo de los...